MAGNESIO
El magnesio es esencial para el funcionamiento de importantes enzimas. No obstante, el control del metabolismo del magnesio se encuentra menos regulado hormonalmente que el del
calcio o el fósforo. El contenido de magnesio corporal total depende principalmente de la absorción gastrointestinal y la excreción renal.
Homeostasis del magnesio: El balance neto de magnesio en un adulto arquetipo fisiológico es cero, es decir, lo mismo que entra
por la dieta se elimina por los diferentes sistemas de excreción,
salvo en los niños en crecimiento, la mujer embarazada y en lactancia, donde entra más de lo que se excreta. La única vía de entrada es la nutricional pero la excreción se hace a través de las
heces, orina y sudor.
Absorción Intestinal
Se recomiendan 350 mg/día para el hombre, 300 mg/día para la mujer y 150 mg/día para los niños pequeños. Durante el embarazo o la lactancia la necesidad diaria se estima en 400 miligramos. Los factores que inhiben la absorción del calcio también perturban la del magnesio: fosfato, calcio, álcalis, exceso de grasa. También la disminuye el alcohol, fosfatos y la ingestión de alimentos con alto contenido en agua y proteínas. La hormona paratiroidea incrementa la absorción de magnesio por el intestino.
Metabolismo renal
La excreción se efectúa por riñones, hígado -vesícula biliar-, páncreas y tracto gastrointestinal. La excreción por la orina es relativamente baja ya que el riñón conserva eficientemente el magnesio. La aldosterona aumenta la permeabilidad renal para el magnesio, al igual que lo hace con el potasio, para conservar el sodio.